
No podemos dejar que la crisis económica nos paralice El
director ejecutivo de ONUSIDA, Sr. Michel Sidibé, se
reunió con miembros de organizaciones locales,
comunitarias y de la sociedad civil que trabajan la
temática del Sida, así como
diplomáticos y funcionarios del Gobierno. La ministra de Salud
sudafricana, la Sra. Barbara Hogan, también dirigió unas
palabras a los asistentes a la reunión.
El
miércoles, 25 de febrero de 2009 el director ejecutivo de
ONUSIDA, Sr. Michel Sidibé, hizo sus primeras declaraciones
mundiales de la mayor importancia en una reunión pública
que tuvo lugar en Khayelitsha, una ciudad de alrededor de un
millón de habitantes situada en las afueras de Ciudad del Cabo
(Sudáfrica). Aprovechando el compromiso que han adoptado los
países para alcanzar el acceso universal para 2010, el Sr.
Sidibé expuso su estrategia para la orientación futura de
ONUSIDA y subrayó la necesidad de intensificar el impulso, la
acción y el compromiso mundiales orientados a alcanzar el acceso
universal a la prevención, tratamiento, atención y apoyo
relacionados con el VIH. Como otras regiones del mundo,
África meridional está viéndose afectada por los
efectos de la crisis económica mundial. El Sr. Sidibé
insistió en la necesidad de mantener los compromisos nacionales
e internacionales de inversión para alcanzar las metas
nacionales de 2010.
“No podemos dejar que la crisis
económica nos paralice,” declaró el Sr. Sidibé.
“Las medidas de estímulo y los ajustes económicos deben
tener en cuenta a las personas. Una madre no debería tener que
escoger entre continuar el tratamiento del sida o dar de comer a sus
hijos. No podemos dejar sin tratamiento a 4 millones de personas que lo
están siguiendo ni a otros millones más que lo necesitan
hoy día.” Entre los invitados al acto figuraban miembros de
organizaciones locales sobre el sida, organizaciones comunitarias y la
sociedad civil, así como diplomáticos y funcionarios del
Gobierno, y la ministra de Salud sudafricana, la Sra. Barbara Hogan,
también dirigió unas palabras a los asistentes a la
reunión.
Un nuevo informe de ONUSIDA que se dio a
conocer hoy, titulado Qué necesitan los países: las
inversiones requeridas para alcanzar las metas de 2010, insta a
invertir más para asegurar que los países alcancen las
ambiciosas metas de acceso universal que fijaron para 2010. Para
lograrlo, se calcula que se necesitará una inversión de
US$ 25.000 millones, unos US$ 11.300 millones más que la suma
actualmente disponible. “No será nada fácil reducir
esta diferencia, pero ello no sólo es posible sino absolutamente
necesario si pretendemos acelerar el ritmo de la respuesta a la
epidemia de sida,” ha manifestado el Sr. Sidibé. “La
colaboración de todos ayudará a salvar vidas, aumentando
el número de personas que siguen tratamiento y asegurando que
las mujeres embarazadas reciben servicios integrales de atención
prenatal, incluidos servicios para el VIH, y que una generación
entera de niños concluyan la escolarización.”
La
reunión pública tuvo lugar en el dispensario de Ubuntu,
donde se tratan la tuberculosis (TB) y el VIH. Con una tasa de
coinfección de TB y VIH cercana al 70 % en Khayelitsha, este
dispensario permite ingresos tanto para el tratamiento de la
tuberculosis como antirretrovírico. Habida cuenta de que la TB
causa el 13% estimado de las muertes por sida en todo el mundo, es de
vital importancia asegurar que las personas que viven con el VIH tengan
acceso a la prevención, diagnóstico y tratamiento de la
TB. El modelo de “integración de servicios” del dispensario de
Ubuntu se ha extendido a otros dispensarios de la ciudad. El
dispensario de Ubuntu ha emprendido igualmente el primer programa sobre
prevención de la transmisión maternoinfantil en
Sudáfrica, y ha proporcionado terapia antirretrovírica a
aproximadamente 20.000 personas.
Fuente: ONUSIDA
|