
CONTINÚA LA CRISIS EN LA PREVENCIÓN DEL CONTAGIO DE VIH
Ciudadanía desactivada, ministra renunciada, falta de una política pública de prevención, inexistencia de campaña informativa, comisiones de expertos fantasmas y una desidia que raya en la falta de respeto.
Así se ve el panorama después de varios de los hechos que en el último tiempo han golpeado a la sociedad y en especial a aquellos que por años han estado trabajando en pro de la prevención y contra la discriminación de las personas que viven con el VIH.
ASOSIDA y VIVO POSITIVO frente al escándalo público respecto a las personas no notificadas por VIH y la reestructuración de la Comisión Nacional del SIDA declaró, en su momento, que la crisis del MINSAL en materia de SIDA ha sido una de las peores crisis sanitarias del país en los últimos años. El hecho que personas que se realizaron el examen cuyo resultado fue positivo y que no fueron notificadas como corresponde, da muestra no sólo de una ineficiente gestión, sino que de una abierta violación a los derechos humanos y un profundo incumplimiento a la Ley.
El resultado de esta negligencia es la falta de confianza en el sistema público de salud. Quién se atreve a estas alturas a solicitar a la ciudadanía y en especial a las personas que no fueron notificadas como correspondía y en el tiempo prudente, que se acerquen a conversar, más aún cuando sus vidas y el legitimo derecho a la confidencialidad han sido profundamente vulnerados.
Los problemas de negligencias se ven acrecentados con opiniones vertidas como las que realizó la Subsecretaria de Salud Pública, Dra. Jeanette Vega, que no dudó un instante en culpar a las personas cuyos resultados habían sido positivos para VIH, señalando que eran ellas las que no concurrieron a retirar los resultado de sus exámenes. A lo que no se refirió la autoridad fue lo que respecta a ¿cómo es posible que en el caso de personas que fueron atendidas en los hospitales en reiteradas ocasiones por patologías abiertamente asociadas al VIH, los profesionales de la salud no hayan pedido un nuevo test o buscado si éste había sido pedido con anterioridad?. Frente a este tema aún esperamos la opinión de la Subsecretaria.
Para peor la autoridad en un intento absurdo de querer mejorar las cosas plantea una reestructuración de CONASIDA, como si en esta instancia recayera la responsabilidad epidemiológica, siendo que hace bastante tiempo las materias relacionada con esta temática no es responsabilidad de esta área. Esto significa que quienes tienen la responsabilidad directa de esta situación no tienen ninguna consecuencia.
Como organización miembro de ASOSIDA hemos sido parte activa en la relación que se dio entre la sociedad civil y el MINSAL y hemos impulsado con las mejores intenciones un trabajo que avance en instalar políticas públicas sustentadas en el respeto, la eficiencia, el reconocimiento a la diversidad, la tolerancia ante lo diferente y conductas que derroten la discriminación. Pero finalmente lo sucedido con las personas que no fueron notificada de los resultados de sus exámenes, no tiene justificación.
Definitivamente y después del tiempo que ha pasado- noviembre de 2008- desde que el ministro Erazo se presentó ante la Comisión de Salud a explicar la situación, el estado del arte no ha mejorado y las personas que viven con VIH no cuentan con una atención integral, en tanto la falta de consejería en los servicios públicos profundiza la crisis humana de miles de personas y sus familias.
Pero más allá de los hechos comprobables que han sucedido, lo que no sabemos con exactitud es cuántas personas diariamente están adquiriendo el VIH por falta de una política pública preventiva en salud y formadora en educación. Nos preguntamos y les preguntamos a ustedes autoridades de salud, ¿cuál es la realidad del VIH en Chile hoy?
Respecto a la institucionalidad las organizaciones de la sociedad denunciaron la falta de apoyo hacia el CONASIDA por parte de la Subsecretaria de Redes Asistenciales que es la responsable de las prestaciones de salud en el país, frente a este hecho difícilmente se podían establecer con claridad las responsabilidades de gestión sobre la materia, lo que si existe, a la luz de los últimos acontecimientos, son responsabilidades políticas.
A su vez quienes tiene responsabilidad en esta crisis, también la tienen al fracturar una de las fortalezas del sistema y que operó desde el comienzo de la democracia, cual fue la asociatividad entre el gobierno y la sociedad civil. Fue esta unión lo que permitió enfrentar la realidad del VIH en Chile, fueron las organizaciones de la sociedad civil quienes pusieron toda su experiencia, talento y convicción para construir un entramado de protección hacia quienes más necesitaban de ayuda.
El aporte de la sociedad civil es crucial en la respuesta coordinada para enfrentar la pandemia, ello porque la situación del VIH en Chile y en el mundo no es sólo un tema clínico, sino esencialmente cultural, y de no superar los prejuicios existentes, no tendremos una repuesta clínica y preventiva basada en el respeto al otro.
¿QUÉ DIJO EL MINISTRO?
En noviembre de 2008 el ministro Erazo, carpeta en mano, se hacia presente ante la Comisión Investigadora que tras la muerte de dos personas en Iquique, le solicitó al organismo de salud evacuar un estudio el cual culminó con el ¨Informe Nacional, Estado de Situación de casos confirmados de VIH/Sida 2004-2008¨, éste según Erazo arrojo que ¨el total de casos de VIH(+), confirmados por el ISP para el quinquenio 2004 - 2008, totaliza 9.901. De ellos 6.636 se originaron en el sector público y 3.265 en el privado. La Región Metropolitana concentra el mayor número de casos con un 48,9 %, que corresponden a 3.246 personas...¨.
¨De ese total, en 244 casos sí está acreditada la búsqueda activa por parte del Servicio de Salud respectivo a través de citaciones telefónicas, visitas domiciliarias y/o cartas certificadas. Sin embargo, para 268 personas no existe constancia de que este proceso haya ocurrido¨.
¨El 70,5 % de los casos no informados se concentran en tres servicios de salud del país. Norte y Central, en la Región Metropolitana y Del Reloncaví, en la Región de Los Lagos. Asimismo, más del 32,1 % de los servicios de salud no presentan casos de no notificación y un 35,7 % presenta menos de 5 casos no informados¨.
En este contexto el Ministro señaló ¨seguiremos trabajando de manera eficiente y con tiempos razonables¨. Juzgue usted.
Lo que las autoridades de salud no señalan, cuando de hecho es un tema ético, es que cuando una persona muere por negligencia y existe una situación poco favorable, por decir lo menos, respecto a una pandemia, las estadísticas no justifican la situación, si lo hace anteponer LAS CONVICCIONES POR SOBRE LA NEGLIGENCIA.