
RESUMEN DE INFORME MUJERES, NIÑAS, IGUALDAD DE GÉNERO Y VIH
Durante la XXIV reunión de la Junta Coordinadora del Programa (JCP), de ONUSIDA de febrero de 2010, se reafirmó el compromiso colectivo para avanzar urgentemente en la agenda de las mujeres, las niñas, la igualdad de género y el VIH. En este contexto de definió un Plan Operativo para el Marco de Acción del ONUSIDA sobre la materia.
¿Por qué abordar la temática mujeres, niñas, igualdad de género y VIH?
Porque según informe de ONUSIDA, después de casi 30 años de epidemia de VIH, la desigualdad entre los derechos de las mujereas se mantienen y las violaciones de los derechos humanos, que colocan a las mujeres y niñas en una situación de mayor riesgo y vulnerabilidad de contraer el VIH, siguen obstaculizando los progresos y amenazan los logros conseguidos en la prevención de la transmisión del VIH y el acceso creciente a tratamiento antirretroviral. Aparte de su vulnerabilidad biológica al VIH, las mujeres y niñas se enfrentan a múltiples retos socioculturales, económicos y jurídicos interactivos que agravan aún más su vulnerabilidad. Las mujeres jóvenes y las niñas son a menudo particularmente vulnerables al VIH, y corren un alto riesgo de violaciones de sus derechos humanos.
Señalan que la discriminación, injusticia y brutalidad generalizadas contra las mujeres y niñas se manifiestan en su exclusión de los procesos de toma de decisiones; en los niveles epidémicos de violencia contra las mujeres y niñas; y en la impunidad de los delitos cometidos contra ellas. La epidemia de VIH exacerba estos males, haciendo que las mujeres y niñas sean aún más vulnerables a violaciones de sus derechos humanos y dañando a la sociedad entera.
Y si bien reconocen que se insta a cada país a que identifique acciones pertinentes para su contexto, hay algunas estrategias comunes que pueden deparar resultados en cuanto a las metas del acceso universal y los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Entre ellas figuran la potenciación del liderazgo de las mujeres y niñas, especialmente las que viven con el VIH; acceso a servicios integrados de salud sexual y reproductiva y VIH; afrontamiento de la violencia contra las mujeres y niñas; y atención a las necesidades de las mujeres y niñas marginadas. La idea es que se impliquen por igual países que afrontan diferentes epidemias, de modo que puedan aprenderse enseñanzas a partir de una diversidad de contextos.
En este marco definen seis principios que dan cuerpo a la Agenda para la Acción Acelerada. Estos se refieren a: Planteamiento basado en los derechos humanos; Participación; Respuestas éticas e informadas por la evidencia; Asociaciones; y Liderazgo fuerte y valiente.
Generar conjuntamente mejor evidencia y mayor comprensión de las necesidades específicas de las mujeres y niñas en el contexto del VIH, y asegurar respuestas nacionales al SIDA, priorizadas y adaptadas, que protejan y promuevan los derechos de las mujeres y niñas («conozca su epidemia y su respuesta»); Reforzar la traducción de los compromisos políticos en una acción ampliada y recursos para políticas y programas que aborden los derechos y necesidades de las mujeres y niñas en el contexto del VIH, con el apoyo de todos los asociados pertinentes a nivel mundial, nacional y comunitario; Liderazgo firme para crear un entorno propicio que promueva y proteja los derechos humanos de las mujeres y niñas y su capacitación, en el contexto del VIH, mediante actividades de promoción pública, generación de capacidad y asignación de recursos adecuados.
La estructura organizacional para llevar a cabo la Agenda se definió de la siguiente forma y considera tres grupos de trabajo: