
EL MEDICAMENTO EN EL CHILE DEL NEGOCIO
El actual gobierno de Chile, mediante un Proyecto de Ley del Ministerio de Economía, pretende se autorice la venta de medicamentos en establecimientos comerciales de cualquier característica. Sobre la materia, tanto el Colegio de Químicos- Farmacéuticos y Bioquímicos del Chile, como la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas de la Universidad de Chile, se han pronunciado.
El Colegio Profesional, en una declaración de 7 puntos, realizó un llamado a promover una cultura del medicamento y recordó que iniciativas similares han provocado daños a la salud de la población y han aumentado las intoxicaciones. Y al contrario de lo que creen los defensores de la iniciativa, no se han producido bajas en los precios y si han subido los de medicamentos para enfermos crónicos.
También indican que con que esta iniciativa no está operando la defensa de la salud y que claramente ha quedado explicitado un interés comercial por sobre la salud de la población.
La responsabilidad de que exista un profesional Químico Farmacéutico en cada farmacia, ha sido una conquista para el país y la salud de la población, y la pregunta que surge es: ¿Quién se hará responsable hoy en estos nuevos posibles locales del uso o abuso de los medicamentos?. Esto resulta muy relevante porque el Colegio Profesional señala que "en cuanto a la información que hoy se quiere entregar con folletos en los medicamentos, tenemos la obligación de decir que no sirven, pues los estudios comprueban que el 80% de la población no entiende información técnica, ni el 25% de nuestros profesionales universitarios tampoco".
Por su parte, el Químico Farmacéutico de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad de Chile, Dr. Luis Núñez, señala que "el uso racional de los medicamentos corresponde a un imperativo del Estado para ejecutar una adecuada política de salud que garantice la salud de los ciudadanos".
Lo anterior cobra sentido si se comprende que la "base central de esta política es entender al medicamento como un bien social cuya prescripción y dispensación, deben estar a cargo de expertos profesionales de la Salud y, que de ninguna manera, debiera de entenderse como un producto de uso comercial gobernado solo, por las leyes del mercado", indicó el Dr. Núñez.
También ratifica la importancia de los profesionales a cargo en el reguardo en el debido uso del medicamento, por ello la importancia de la presencia de los Químicos Farmacéuticos en las farmacias, pues son ellos quienes tienen las competencias y una sólida formación científica y ética.
Ambas instancias coinciden en lo perjudicial que sería se materializara la iniciativa del ejecutivo y hacen un llamado a los Parlamentarios a no aprobarla.
EL MEDICAMENTO UN BIEN SOCIAL ¿RESPONSABILIDAD DE QUIÉN?
Así se tituló una de las revistas editada por Fundación SAVIA el año 2005, dedicada en su totalidad a temas relacionados con los medicamentos, en su oportunidad, Luz María Yaconi señaló que, "en el mundo que rodea la política de medicamento y la realidad social de éstos en Chile, se ha abierto un amplio debate en el que participan tanto el Estado, a través de su nueva Política de Medicamentos propuesta en la Reforma de salud, y por otro lado la sociedad civil. Estos temas dicen relación con la calidad; seguridad; y eficacia de los medicamentos; la propiedad a través de las patentes internacionales y su lazo con las agencias regionales; la concentración de los laboratorios y las cadenas farmacéuticas; el rol del ISP; y particularmente el papel de la sociedad civil en la fiscalización de dicha política de la salud...".
Cinco año después el tema se instala en el debate público, no como una propuesta para ser analizada entre diversos sectores de la sociedad, sino en forma tajante como una indicación del ejecutivo. Y lo que vemos en las declaraciones precedentemente citadas, respecto al requerimiento a los Parlamentarios a no aprobar dicha iniciativa, es que esta situación se da porque, lo que no se ha hecho es una consulta a los expertos, ni a la comunidades que trabajan la materia.
De la misma edición citada de Fundación SAVIA, recogemos las opiniones del entonces presidente del Colegio Químico Farmacéutico de Chile, doctor Iván Saavedra, quien en su oportunidad señaló que el medicamento es la conclusión del diagnóstico médico y la esperanza de obtener salud por parte del paciente, por lo tanto el medicamento tiene que contener tres condiciones: Calidad porque lo que estoy adquiriendo para ingerir sea de la mejor calidad posible, que no tenga contaminantes de ninguna especie; Seguro, que sirva solamente para la patología o que tenga el mínimo de reacciones adversas posibles; Y eficacia, es decir, que hagan bien.
La pregunta entonces es, de aprobarse la iniciativa del gobierno de vender medicamentos en otros establecimientos comerciales, se garantiza lo señalado por el Dr. Saavedra. Más allá de las diversas opiniones sobre el tema, lo que hace falta es que quienes tienen responsabilidad en materias de salud pública desde el gobierno, pongan los énfasis necesarios para que temas como la venta de medicamentos no sea exclusivamente un negocio. Para ello sería bueno conversaran y/o se informaran con instancias como las citadas o especialistas como el Dr. Saavedra. El acceso a los medicamentos no puede verse exclusivamente en el prisma del negocio, lo que finalmente está en juego es la salud de la población y la responsabilidad del gobierno de resguardar ésta.