
USO DE MEDICAMENTOS EN CHILE: UNA URGENCIA QUE NO SE ABORDA
Varios son los ámbitos desde el que se puede abordar la temática del uso racional del medicamento, y varias han sido las oportunidades en que hemos visto en la agenda nacional temas relacionados con esta materia
Ninguno que haya solucionado ni el acceso, los precios abultados, el uso de genéricos por su valor mismo más que por una crisis hospitalaria, crisis del sistema estatal a cargo de la distribución al sistema primario de atención de salud pública, etc.
A la fecha no se conoce la política pública sobre acceso y uso de medicamentos. Lo cierto es que si existe información suficiente sobre el uso irracional de medicamentos en la población sin control sobre ello, a la vez que continua la existencia de cadenas farmacéuticas con altos precios de sus productos, lo que significa que parte de la población no tiene acceso a sus medicamentos por los altos precios, y que por la crisis del sector público están obligados a esperar para acceder a ellos y con esta situación falla la cadena de buen uso del medicamento que es contar con éste cuando se requiere, no cuando exista la posibilidad de acceder o no por un tema estrictamente económico.
Siendo este un tema que Fundación SAVIA viene abordando desde años, y como la situación sigue igual, hemos querido abordar un aspecto que nos parece crucial para contribuir al uso racional de los medicamentos.
El año 2007 Fundación SAVIA editó una "Guía de Medicamentos" para ser usada en un taller de acceso de medicamentos de calidad, seguro y eficaz y de responsabilidad en el uso. En el texto, que cobra plena vigencia, se señala que cuando se habla del uso racional del medicamento, se refiere a un conjunto de principios que forman parte esencial del acto médico- y no sólo un episodio cualquiera de consumo- por tanto tiene que ver con la oportunidad y calidad de atención de la salud que se le debe brindar al paciente y comunidad.
Dos son los principios básicos que la Guía aborda, el primero de éstos se refiere a que "un país es más sano mientras menos medicamentos consuma". Sobre esto se indica que la salud es más que una dimensión biológica y no sólo depende de tener o no un enfermedad. La salud es un equilibrio entre la dimensión biológica, psicológica y social de la persona con o sin una enfermedad. En este contexto el medicamento es un medio eficaz para recuperar la salud, pero no es un fin en sí mismo, por lo tanto, sólo se debe consumir en su justa medida. La realidad actual es que el mundo comercializa más medicamentos de lo que se necesita, se describe en la Guía.
El otro principio se refiere a que sobre el medicamento existe "el derecho ciudadano de exigir la información de riesgo y precauciones de un medicamento", por ello se consigna que dado que los medicamentos no son inocuos, es muy importante que los usuarios sean responsables y conscientes al ingerirlos, para lo cual deben exigir información oportuna y clara acerca del riesgo, efectos adversos, indicaciones del tratamiento prescrito y qué síntomas específicos alivia o qué enfermedades causa.
EL MEDICAMENTO EN UN CONTEXTO GLOBAL
Nada se escapa a las dimensiones globalizante, en especial si un producto es parte de la cadena económica. En este contexto el medicamento debe entenderse en las dimensiones políticas, (donde se toman decisiones y se definen las políticas públicas) económico ,(donde se juegan los intereses ligados a las ganancias en un ejercicio meramente comercial) sociales, (donde las sociedades deben ser capaces de crear herramientas de control ciudadano) técnicas (donde se pone en juicio la eficacia del producto) y culturales (que es donde las conductas de las personas se ponen en escena a la hora de que un usuario de medicamento tenga o no una conducta responsable, informado y consciente de su propio estado y necesidad de uso de medicamento)
Así es como finalmente las dimensiones del medicamento como bien social está definida por el: Derecho al acceso; Disponibilidad; y el acoger directrices de la Organización Mundial de Salud.
Fundación SAVIA aborda la temática del uso racional del medicamento desde una dimensión ética, por ello entregamos una interesante herramienta de trabajo para que sea usada por cada persona u organización con preocupación sobre la materia