Columnas de opinión

El cáncer cervicouterino en las mujeres viviendo con el VIH: las olvidadas co-infecciones

Valeria Stuardo, Matrona, Académica de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile. Dra. en Salud Pùblica , Universidad de Pompeu Fabra, Barcelona.

Según el Informe Nacional "Evolución VIH SIDA, Chile 1984 - 2011", la tasa de notificación de mujeres chilenas viviendo con el VIH ha aumentado en los últimos años. Sabemos que la infección por el Virus del Papiloma Humano (VPH) es una causa necesaria para el desarrollo de cáncer cervicouterino (CC), por eso desde el año 1993 el CC es una co-infección o enfermedad definitoria de SIDA (Organización Mundial de la Salud).

En nuestro país el CC es uno de los principales cánceres ginecológicos, tiene una incidencia de 17.4 por cada 100.000 mujeres y una mortalidad que alcanza a 8.5 por cada 100.000 mujeres. Estas cifras demuestran una de las principales causas de muerte oncológica en la población, provocando más de 700 fallecimientos al año. Según estudios realizados, la prevalencia observada de infección VPH en población general es de 14.0%.

En Chile no conocemos la prevalencia de VPH, ni la de lesiones preneoplásicas de nuestras mujeres viviendo con VIH, tampoco sabemos las características del tamizaje de cáncer cervicouterino a pesar que estudios internacionales demuestran un riesgo mucho más elevado de infección por VPH, persistencia y progresión de las lesiones precursoras de CC comparado con la población general, y que por consecuencia, esto las convierte en una población mucho más vulnerable con requerimientos diferentes.

La evidencia y recomendaciones a nivel internacional sugieren para la población de mujeres viviendo con VIH un tamizaje de cáncer cervicouterino anual, o a intervalo más cortos, dependiendo de los niveles de CD4 o si presenta o no lesiones cervicales. En el programa nacional de salud de la mujer no existen recomendaciones específicas para la población VIH positiva, en relación a la frecuencia de tamizaje y los riesgos derivados de la inmunosupresión. Tan sólo la guía clínica del año 2009 sobre VIH/SIDA del MINSAL recomienda realizar un examen de Papanicolaou (PAP), al menos una vez al año, a todas las mujeres viviendo con VIH que ingresan a control y aquellas que inician terapia antirretroviral (TAR)... Pero sabemos si realmente esto se realiza?

Desde la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile estamos trabajando en un proyecto que pretende describir las características del tamizaje de CC en las mujeres viviendo con VIH y conocer la prevalencia de lesiones preneoplásicas. Esperamos contribuir a la adecuación de las actividades preventivas relacionadas, actualizarlas y mejorar la efectividad.

Considerando las características de la historia natural de la infección por el VPH hay tiempo suficiente para evitar el CC y la muerte, tanto en las mujeres inmunocompetentes como en las inmunodeprimidas. Se ha de relevar la importancia del profesional de salud en la educación sanitaria y el impacto que ésta puede tener en la prevención del cáncer cervicouterino, así como promover la sensibilización de las propias mujeres viviendo con VIH en relación a las consecuencias de un mal tamizaje.

Claramente tenemos una tarea pendiente.

 

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